D.O. Ribera del Duero
Aunque los orígenes vitivinícolas de la Ribera del Duero se remontan a la época de los romanos, no es hasta 1975 cuando un grupo de elaboradores locales, conscientes del enorme salto de calidad que habían dado en los últimos años, comenzó a plantearse seriamente la creación de una Denominación de Origen que amparara los vinos de la zona. Bodegas como Vega Sicilia, Hermanos Pérez Pascuas, Protos o Torremilanos fueron algunos de los principales impulsores de una iniciativa que se materializó en 1982 y marcó un antes y un después en la historia del vino español.
Hoy, a punto de cumplir 30 años de vida, la D. O. Ribera del Duero puede presumir de ser una de las Denominaciones de Origen vinícolas más importantes del mundo. Aunque sus vinos sólo se elaboran en cuatro provincias (Valladolid, Segovia, Burgos y Soria), no conocen fronteras gracias a la enorme fama que han adquirido en las últimas dos décadas. Continúan surgiendo nuevas bodegas que siguen la línea impuesta por las más veteranas, aquellas que han hecho que un vino de Ribera del Duero sea fácilmente reconocible gracias a su especial personalidad.